Verbos reflexivos

El verbo se conoce como la clase de palabras que expresa acción, estado, hecho o fenómeno, y se flexiona de diferentes maneras para indicar la persona del habla, el número, el tiempo, el estado de ánimo y la voz.

En el idioma portugués, encontramos varias clasificaciones de verbos, como verbos regulares, verbos irregulares, verbos de enlace y otros. En este artículo, abordaremos un tipo particular: verbos reflexivos.

¿Qué son los verbos reflexivos?

Los verbos reflexivos son aquellos en los que la acción se refleja en el sujeto que la practica. Estos verbos siempre aparecen acompañados por el pronombre personal oblicuo no estresado.

Mira el siguiente ejemplo:

-Joana peinó y salió con sus padres.

Verbos reflexivos

Foto: depositphotos

En este caso, tenemos a Joana (el sujeto), quien es el agente de la oración, es decir, quien tomó la acción de recoger un peine y pasar por su cabello. Por lo tanto, la acción de Joana era peinar y peinarse. Por esta razón, podemos decir que la acción se remonta al sujeto mismo, es decir, la misma que Joana practica y se somete a la acción.

Aquí hay otro ejemplo:

«El cazador resultó herido con el arma».

Tenga en cuenta que el cazador (el sujeto) realizó la acción, es decir, entró en contacto con el arma y luego esa acción (usando el arma e hiriéndose accidentalmente con el objeto) se volvió hacia sí mismo. Cuando la acción se volvió hacia el practicante, tenemos un verbo reflexivo.

Verbos reflexivos y verbos pronombres: ¿cuál es la diferencia?

Al abordar los verbos reflexivos, es importante volver al concepto de verbos pronombres para evitar confusiones entre las dos clasificaciones.

Ambos verbos llevan el pronombre oblicuo no subrayado «si», pero hay algunas particularidades que deben aclararse. En los verbos reflexivos, el pronombre personal oblicuo no subrayado «si» no es parte del verbo, solo lo acompaña.

Los verbos del pronombre, a su vez, son aquellos que necesariamente traen este pronombre con ellos.

Observe de cerca los siguientes ejemplos:

-Dadia se quejó de dolor.
-El niño lamentó su decisión.

En las oraciones anteriores, el uso del pronombre oblicuo ocurre debido a un requisito de la gramática portuguesa misma, siendo, por lo tanto, ejemplos de verbos pronombres.

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