La metafísica de Aristóteles

El metafísico es la parte de la filosofía que estudia el principio de la filosofía, mucho más allá de las ciencias naturales (tales como matemáticas, física, biología, etc.). Suele ser la base de la construcción filosófica, y a partir de ella se pueden generar teorías sobre la realidad.

Aristóteles y su metafísica.

Quizás la metafísica más completa de la filosofía antigua, Aristóteles crea su metafísica sobre la base de tres principios fundamentales para sostener la realidad y cuatro pilares fundamentales para la existencia de las cosas. Este discurso influyó principalmente en la filosofía medieval .

La metafísica de Aristóteles

Foto: Reproducción

Aristóteles muestra los principios para sostener la realidad con tres argumentos: el principio de identidad, la no contradicción y el tercero excluido.

  • Principio de identidad : dice que una proposición es siempre igual a sí misma, nunca diferente. Un ejemplo de esto es A = A y B = B.
  • Principio de no contradicción : dice que una declaración no puede ser falsa y verdadera al mismo tiempo. Una pelota no puede ser una pelota al mismo tiempo que no es una pelota.
  • Principio de terceros excluidos : una declaración es verdadera o falsa. Nunca habrá una tercera opción.

Tan pronto como dejó en claro estos principios, Aristóteles en su metafísica crea una base para lo que se llamó etiología, que sería el estudio de las causas. Así pudo resumir su teoría en cuatro causas.

Las cuatro causas

  • Causa material : la cuestión del ser, aquello de lo que se hace el ser;
  • Causa formal : la forma, la constitución del ser como esencia;
  • Causa motora o eficiente : lo que originó el ser, dio movimiento;
  • Causa final : por qué la existencia del ser.

Para ejemplificar esta teoría, podemos usar el ejemplo de una piedra rodando la colina. La causa material es el mineral de hierro, ya que de esto está hecha la piedra. La causa formal es que la colina tiene pendientes, ya que la piedra solo rueda porque la colina está inclinada. La causa del motor es el empuje que la piedra tomó para estar en movimiento, ya que sin ella la piedra permanecería inerte y la causa final es que la piedra alcanza la capa más baja, ya que cuando la piedra llega a ese punto dejará de rodar.

Aristóteles muestra que, a diferencia de lo que Platón pensaba, la sustancia (o ser) de las cosas no está en un mundo inteligible, es decir, en otra realidad, sino en las cosas mismas. La sustancia no es más que la cosa misma, su individualidad, todo lo que puedo señalar con el dedo. Esa silla, ese hombre, ese perro.

A partir de esta concepción se creó el problema del movimiento, que toda sustancia está sujeta a cambios en su materia. Aristóteles divide el movimiento en acto y poder. El acto es la forma que toma un ser en un momento dado. La potencia es lo que este ser transforma para alcanzar su propio fin.

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