Ética epicúrea

¿Qué es el epicureísmo?

Llamamos al epicureismo el sistema filosófico que predica la necesidad de buscar placeres moderados para alcanzar un estado de libertad del miedo, ausencia de sufrimiento corporal y tranquilidad, ya que cuando los deseos se exaltan y exacerban, pueden causar perturbaciones constantes. Esto evitaría el logro de la verdadera felicidad, que solo se puede lograr a través de la salud del cuerpo y la serenidad del espíritu.

Epicuro

Epicuro fue un filósofo ateniense del siglo IV a. C., conocido como el filósofo del jardín, por la escuela que fundó, donde escribió detalles sobre su línea filosófica. A pesar de haber escrito más de 300 obras, ninguna sobrevivió, pasando el conocimiento por fragmentos y sus discípulos.

Ética epicúrea

Foto: Reproducción

Para él, la filosofía era la mejor manera de alcanzar la felicidad, ya que se reflejaba en la liberación de los deseos, y creía que el placer estaba vinculado tanto al principio como al final de una vida feliz. Creía en la existencia de dos formas de placer: la primera es el placer estable que se logra por la ausencia de dolor y molestias; la segunda, alegría y alegría, en la cual el hombre puede terminar siendo esclavo del placer y vivir una vida infeliz.

Ética e historia epicúrea.

Epicuro y su doctrina surgieron en un momento de insatisfacción con la condición de las ciudades-estado griegas, donde la injusticia social y la concentración del poder prevalecieron en manos de la aristocracia urbana. Todos estaban descontentos, y la gente estaba principalmente interesada en la riqueza y el poder. La religión se ha vuelto alta rodeada de mitos y ritos sin sentido, así como de una creciente creencia y demanda de oráculos y adivinaciones. Confiando en cosas superfluas como el poder y el dinero, las personas simplemente estaban relativamente felices, olvidando lo que es realmente importante para lograr la verdadera felicidad. Con esto en mente, Epicuro creó su doctrina contra estas supersticiones y bienes materiales para mostrar cuál era el verdadero camino hacia la felicidad.

Según él, la felicidad se logra mediante el control de los miedos y los deseos, para llegar a la ataraxia, que representa un estado estable de placer y equilibrio, tranquilidad y ausencia de disturbios. Según Epicuro, poseer bienes materiales limitados y no obtener un cargo público conduciría a una vida plena y feliz, con tranquilidad interior. Epicurus creó cuatro remedios que serían necesarios para alcanzar la felicidad:

  • No temer a los dioses;
  • No temer a la muerte;
  • El bien no es difícil de lograr;
  • Y los males no son difíciles de soportar.

El alcance de la virtud.

Epicuro creía que con los remedios mencionados anteriormente, sería posible cultivar los pensamientos positivos que permitirían una vida feliz y filosófica basada en una ética. Un hombre sabio debe ser fuerte y saber soportar el dolor que será breve, e incluso si no es breve, siempre es soportable.

Según la ética de la filosofía epicúrea, la virtud subordinada al placer solo puede lograrse: mediante la inteligencia, ya que la prudencia y la consideración evitan el dolor; por razonamiento, porque a través de él reflexiona sobre las consideraciones planteadas, reconociendo cuál de los placeres es más ventajoso, analice cuáles deben ser apoyados, entre otros. Además, el placer es un bien absoluto cuando se usa como una forma de suprimir el dolor, ya que no se le pueden agregar otras formas de placer; por autocontrol, evitando lo superfluo como el poder, los bienes materiales, la participación en la política y la cultura sofisticada, por ejemplo; y finalmente por justicia. Se estipuló que no debería haber prejuicios ni injusticias entre los hombres y, por lo tanto, debe buscarse para lograr sus resultados.

La moral epicúrea

Epicuro siempre predicó el objetivo de su filosofía, la felicidad de las personas, y creía que la amistad era el mejor de los sentimientos, proporcionando la corrección de los fracasos. Su moralidad, entonces, se basa en la propagación de acciones, ya que no solo discutió sobre las normas de la moralidad, sino también sobre cómo me siento y el placer, definiendo la ética como felicidad directamente vinculada al placer, sino que vivió todo lo que dijo.

Deja un comentario